Hoy, yo, la argentina, estaba con mi amigo ecuatoriano viendo las fotos de su viaje a Nueva York mientras comíamos galletitas inglesas en España.
Si se lo piensa desde cierto punto de vista bizarro es bastante extraño, uno se sube a una cabina gigante con alas junto con otros quinientos extraños de diferentes nacionalidades durante doce horas y cuando todos nos bajamos de la nave gigante con alas estamos en un lugar distinto del mapa, con acento diferente, comida diferente, arquitectura diferente, costumbres diferentes, y hasta estaciones del año diferentes.
Pero resulta que ante todo lo diferente esta mi familia de siempre, que en simultaneo a mi vida tiene su vida en otra parte del mundo, como también mucha gente tiene su vida en simultaneo a la mía en tantos puntos cardinales diferentes que hasta podrían parecer infinitos. Y sin quererlo, las vidas jamas podrían ser iguales, es decir, los puntos cardinales nos condicionan, quiere decir que cada lugar del mundo es una posibilidad de vida inigualable a otra, y aun así, todos tenemos una sola vida. Es bastante injusto también, si se lo piensa desde el punto de vista bizarro que estoy teniendo en cuenta (cuando releí me dí cuenta que en vez de "punto de vista", había puesto "punto de vida", que error mas consiente). O sea que contamos con un punto de partida inentendible pero inmodificable, pero a partir de ese punto las ramas pueden ser infinitas... y cuan extraño puede ser que algo tan matemático como un punto cardinal sea un determinante tan grande de la dirección de las ramas.
No se, estoy divagando, lo acepto, estoy hablando sin buscar una conclusión a la cual llegar y tampoco sin motivo. Pero me es muy atractivo, supongo, hablar de detalles cotidianos y tácitos de nuestro tiempo o nuestra vida o nuestra existencia, o porlomenos de la mía, la cual acepto, es un poco extraña también por momentos.
" Quiero decirte,
antes de irme
dos cositas antes de marchar,
quiero decirte
que te quiero en Buenos Aires,
en Budapest,
o en Afganistan. (...)
Yo ya no se si quiero irme,
ya no se
yo ya no se si necesito Budapest
yo ya no se si necesito Afganistan
o necesito estar acá (...)
Solo se que mi lugar es donde yo estoy (...)
Cada cual con su equipaje
valla y venga cada cual
entre y salga cuando quiera,
no se prive de volar. (...) "
Si se lo piensa desde cierto punto de vista bizarro es bastante extraño, uno se sube a una cabina gigante con alas junto con otros quinientos extraños de diferentes nacionalidades durante doce horas y cuando todos nos bajamos de la nave gigante con alas estamos en un lugar distinto del mapa, con acento diferente, comida diferente, arquitectura diferente, costumbres diferentes, y hasta estaciones del año diferentes.
Pero resulta que ante todo lo diferente esta mi familia de siempre, que en simultaneo a mi vida tiene su vida en otra parte del mundo, como también mucha gente tiene su vida en simultaneo a la mía en tantos puntos cardinales diferentes que hasta podrían parecer infinitos. Y sin quererlo, las vidas jamas podrían ser iguales, es decir, los puntos cardinales nos condicionan, quiere decir que cada lugar del mundo es una posibilidad de vida inigualable a otra, y aun así, todos tenemos una sola vida. Es bastante injusto también, si se lo piensa desde el punto de vista bizarro que estoy teniendo en cuenta (cuando releí me dí cuenta que en vez de "punto de vista", había puesto "punto de vida", que error mas consiente). O sea que contamos con un punto de partida inentendible pero inmodificable, pero a partir de ese punto las ramas pueden ser infinitas... y cuan extraño puede ser que algo tan matemático como un punto cardinal sea un determinante tan grande de la dirección de las ramas.
No se, estoy divagando, lo acepto, estoy hablando sin buscar una conclusión a la cual llegar y tampoco sin motivo. Pero me es muy atractivo, supongo, hablar de detalles cotidianos y tácitos de nuestro tiempo o nuestra vida o nuestra existencia, o porlomenos de la mía, la cual acepto, es un poco extraña también por momentos.
" Quiero decirte,
antes de irme
dos cositas antes de marchar,
quiero decirte
que te quiero en Buenos Aires,
en Budapest,
o en Afganistan. (...)
Yo ya no se si quiero irme,
ya no se
yo ya no se si necesito Budapest
yo ya no se si necesito Afganistan
o necesito estar acá (...)
Solo se que mi lugar es donde yo estoy (...)
Cada cual con su equipaje
valla y venga cada cual
entre y salga cuando quiera,
no se prive de volar. (...) "
Vivitos y Coleando, La historia interminable.
P.d.: por razones obvias, ya dije que es lo que pienso sobre el candidato "ganador" de las elecciones de el domingo pasado. Estoy lejos pero muy atenta a lo que pasó alla, ya voy a volver a sufrir, como muchos otros, a nuestra amada ciudad... que va a estar REEEE BUENA. Por lo antes dicho, este blog esta enlutado. Cuanto desencanto.

3 comentarios:
te estás duchando
son las 22:44
y te estoy firmando el blog
eeeehhh =D
y no pongo nada sobre el texto porque divagaste demasiado
Leí en el fotolog de Telerman que militabas en el Partido Socialista. Me gustaría acercarme... te paso mi mail, es pedropablo-@hotmail.com
besos
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