Si quieta observo, fresca cada vocal, espontánea cada palabra.
Pero sólo son traducciones equívocas, oxidada mi oración.
Te pido digas mas, te pido abras sonrisas, a lo que no diré.
Silencio, degolla labios insalubres.
Si encarnizada mi piel te pide
Y ansiosas mis piernas te buscan
Si jadeante mi cordura te acusa
De ser.
Doy el raciocinio, te juro mi amante
Sin juegos, sin silencios traviesos, doy.
Esencia, no mas, no tengo otra ofrenda.
Es tanta, y tanta se inhibe ante tus espejos.
No me seducen ya las gargantas contenidas,
Me atravesó voluptuosa
Me atravesó cruel,
curiosidad de definiciones mundanas.
Los espectros de lo gris me amenazan, carniceros.
Impiadosas las noches, mi amante.
Tiempo sin métrica.
Desordena lo expectante.
Escuchá,
No dejé de hablar.
Escuchá,
Que quiero que hables.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario